30.7.10

Hubo una época felizmente ya pasada de mi vida en que veía por el pasillo de mi casa a Adolf Hitler. Hitler no hacía nada más que caminar pasillo arriba y pasillo abajo y cuado pasaba por la puerta abierta de mi dormitorio ni siquiera me miraba. Al principio pensaba que era (¿qué otra cosa podía ser?) el demonio y que mi locura era irreversible. Quince días después Hitler se esfumó y yo pensé que el siguiente en aparecer sería Stalin. Pero Stalin no apareció. Fue Neruda el que se instaló en mi pasillo.

Carnet de baile.
Bolaño.

20.7.10

gummo
de
harmony korine
1997


(...) If anything it makes you normal.
Xenia, Ohio.
Hacia fines de los 70's un tornado destrozó este lugar. Había gente muerta por todos lados. Los perros se murieron. Los gatos se murieron. Las casas se partieron a la mitad y uno podía encontrar curces plateadas y cadenitas colgando de las ramas de los àrboles pelados. La gente corría con las piernas rotas y los brazos partidos asomando los huesos. Todos gritaban. Olvier encontro una pierna cercenada en su techo. Los padres de muchos murieron y fueron destrozados por el gran tornado. Vi a una chica volar por los aires -y la miré entre las piernas. No llevaba nada abajo de la pollera-. Tenía la cabeza hecha pedazos. También murieron chicos. Mi vecino murió en esa casa de allá. Le gustaba salir al jardín a andar en su bicicleta sucia o en un triciclo viejo que ya no le quedaba. Nunca encontraron su cabeza. Eso siempre me pareció gracioso.
Mucha gente murió en Xenia.

Antes de que papá se fuera al cielo tenía una caso difícil de diabetes.

14.7.10

ayer fue martes 13. hizo frío.
me hicieron un regalo.
"cefalea tensional"
la mentira
del siglo
xxi
.

6.7.10

Están los que se duermen mirando canales de noticias.

I

Mis amigos
soy yo
Y ellos
son la voz de mi conciencia.


El techo de mi cuarto se cae a pedazos
muy de a poco se desmorona
arriba mío
cubriéndolo todo
con un polvillo blanco casi imperceptible cuando está aislado
pero denso y muy espeso a medida que se acumula
sobre los libros y los discos y la ropa tirada.

Pasa en cualquier momento cuando uno menos lo espera.
Es más, sospecho que realmente nunca deja de pasar.
Es mi nevada mortal personal,
mi muerte minúscula
respirandome despacio en la nuca,
goteando sobre el día a día.

En un principio
-si es que esto tiene o tuvo un principio-
uno piensa que se va a volver loco
pero con el tiempo
terminás por acostumbrarte
como a tantas otras cosas:

la TV digital,
la comida congelada
el laburo de oficina
la atención al cliente
la hiperconectividad
el exhibicionismo
la apatía
la desconfianza
etc.

la lista es larga
y densa.
El conformismo es una cosa muy jevimetal.

II

Todos mis amigos están -¿Cómo decirlo
sin que suene mal,
sin que suene a provocación berreta
de poema berreta?-
deprimidos y medicados

“Mi reino por un helicóptero y un comprimido de Rivotril
quiero salir de acá a toda costa”

III

Mis amigos
soy yo
Y ellos
son la voz de mi conciencia.


La voz de mi conciencia me dice y me dice:

-Cuidate campeón,
las chicas lindas son tumberas.
Todo eso que esconde tu cara
ellas
lo saben y lo ven.

Pero yo tengo la cabeza
llena de polvo de la muerte,
y así es difícil entender algo.

IV

La otra noche
la voz de mi conciencia
se quedó viendo películas por cable
hasta que se hizo de día.
Y después se tiro a dormir.

Cuando se despertó
ya se había hecho de noche otra vez
y afuera llovía
y hacía un poco de frío.

Y por la ventana el teléfono no dejaba de sonar
y ese sonido reverberando en el pozo de aire y luz
lo hacía sentir en el pecho algo parecido
a la soledad.

V

Cuando terminan mal
las películas románticas me deprimen
y malhumoran.

Cuando terminan bien
las películas románticas me deprimen
y malhumoran.

El amor en la pantalla es un astronauta con unas botas muy
pesadas.

1.7.10

todos mis soldados llevan
tu nombre

pero vos no vas a estar en
mi templo