29.6.10

a F.F.

Chico patineta llegó a casa de madrugada,
embarrado y con un gusto dulzón
en la boca a sangre y sudor.
La ciudad es hermosa de noche
cuando nadie la camina.

Afuera entre las calles vacías
de autos y gente
hace frío.
Pero a él le basta contar unas cuantas
vueltas pedaleando
para que
el frío
desaparezca.

Sentado con las manos sobre el manubrio
chico patineta imagina que se ve de lejos
-Y casi que se puede ver-:

Va corriendo por el medio de la calle,
esquivando los pozos las botellas y las lomas de burro,
los “ojos de gato” brillando en los rayos
de las ruedas mojadas,
iluminados por los faroles
y las luces que se desprenden de las ventanas,
la capucha del buzo que se infla
como un paracaídas de juguete
con el viento que pasa.

Visto de lejos pensar es fácil
piensa chico patineta

No hay comentarios.:

Publicar un comentario