29.3.10

En las noticias
(una tardíamente reconocida opera rock
en cuatro movimientos)
A Carlos Godoy [*]: no te conozco.

Prólogo/ un poema
Pero un poema
es como un árbol que crece adentro de una jaula.
Estos versos deberían tener la palabra bonsái.

Advertencia
Yo soy el tipo
que hace de los parques y las plazas
lugares invisibles.

Cuando tengas tiempo
dejame
voy a entrar despacio
en tu cabeza
y te voy a devorar
de adentro hacia afuera.
Voy a bailar
cumbia colombiana
con tu materia gris
adormecida.

Pero no te apures,
yo acá te espero:
soy paciente.

A
Capítulo I / bajo la tierra, el rock –dijo
Tengo 22 años y ya no le tengo miedo
al miedo.
Mi cabeza está llena de pelo.
Me siento joven,
por fin.

Estuve viviendo en un pozo bajo tierra
en los predios de tu casa.
Y hasta ví a un par de plantas morirse en tu jardín
desde abajo.

Yo también tenía una planta –te digo,
sacudiéndome la tierra del pelo
negro–:
no me tengas miedo.

Tenía un cardón que el viento trajo del desierto
del Norte.
Era una planta fuerte y con espinas,
preparada para soportar los tiempos duros
en soledad.
Ahora mi cardón está muerto.

Una mañana desperté
y descubrí que el sol de la ciudad
lo había secado.
Sus púas finas ya no brillaban tras la luz
de la ventana,
y en el cuerpo de mi planta, antes verde
y suave,
ahora se dibujaban unas arrugas grisáceas
como telarañas
por las que de a gotas
se escurría la savia espesa.

Quizás lo mató la humedad –pensé
tomándolo en brazos–,
quizás el humo de los colectivos
y el ruido…
O quizás fue la compañía –
me dije después–
la que terminó por secarlo.

Aquel día
esperé a que anocheciera para meterlo
en un féretro pobre que preparé
dentro de una caja vieja de zapatillas
y lo enterré en un pozo bajo el sofá cama.

Confesión:
nunca le había dicho esto a nadie.

Capítulo II / instantánea
Yo hablo y hablo:
antes que escribir, antes que leer,
o fumar,
o hacer cine,
hay que hablar hasta que no se pueda más,
y después hay que seguir hablando.

Vos tirás piedras al río ahí parada
frente a mí,
como en una especie de animación
suspendida y
las palabras llenas de sol
flotan en el éter,
estúpidas,
rebotando en el agua
como las piedras.
Plop plop plop.

Ahora te miro y te mantengo así congelada
por unos segundos.
Sacudo la instantánea en una mano
mientras brotan los colores
opacos culpa del papel viejo
y los químicos
vencidos.
De aquel otro lado
vos estás dentro de uno de esos nichos hidrantes
con vidrio: “rómpase en caso de desastre”.
Sos mi bombero kuwaití
dispuesto a lanzarse sobre las llamas
para salvarme.

La otra noche
soñé que me contabas un sueño
mientras desayunábamos juntos
café con leche
y tostadas
negras.

Por eso me siento solo
Y duermo poco y de madrugada
salgo en cuero
a tomar aire frío a la terraza.[*]
y a fumar
mientras miro como titilan
las luces catódicas de los
televisores
en los cuartos ajenos
e imagino las caras crudas
iluminadas por los colores
de las pantallas.



B
Capítulo III / en las noticias
Puedo oír los parlantes
supurando la noticia de último momento:
'subí las escaleras y le dije a mi mujer:
–Cariño, han apuñalado al muñeco de nieve
en el jardín, otra vez... Esto es terrible.
Cuando bajamos
su cuerpo ya estaba frío.'

Tragedia cotidiana.


Capítulo IV/ la milonga junto a la casa de sepelios
“Camino de paz”, decía.
Yo paré la bicicleta justo frente al cartel
y me quedé mirando:
la multitud ruidosa se amuchaba
contra a la vidriera.
Qué tipo querido, joder,
para que le estén festejando la
muerte
un sábado a las 5 de la mañana.

“¿Cómo se habrá muerto?”:
fue la segunda cosa que pensé.
La primera fue: “¿Qué cara habrá puesto
la mujer que lo encontró tieso?”

(Porque es más que obvio que si te morís
y quedás tirado por ahí
al rato viene una mujer
–tu novia, tu amante, tu hija, la hija de tu amigo, una secretaria, la chica que limpia, la minita del videoclub, esa compañera de la facultad a la que una vez le hiciste un juego de llaves, o la chinita del delivery de ese resto asqueroso al que llamás una y otra vez a pedir comida que guardás en la heladera sin abrir una semana entera, hasta que le arroz se pone verduzco y el huevo empieza a echar olor, nada más que para verla directo a los ojos por el rato que tarda en cobrarte y darte el vuelto–
y te encuentra,
frío
y desarreglado.)

22.3.10

the fucking scene is fucking sad
the fucking news is fucking bad
the fucking weed is fucking turf
the fucking speed is fucking surf
the fucking folks are fucking daft
don't make me fucking laugh

evidently chicken town,
John Cooper Clarke

9.3.10

david hockney - 1982