4.4.09


Antoine Doniel sueña con el mar y en su vida no hay golpe capaz de disuadirlo. Malquerido, para su familia es un extraño, y en la escuela la falta de interés y la carencia de suerte lo llevan por "el mal camino". Boyando por la fría París, Doniel, pequeño díscolo, habrá de encarar su rebeldía entre cigarros, líneas de Balzac, clandestinidad y centros de rehabilitación para noveles delincuentes. El camino del joven Antoin se ve sacudido una y otra vez por los reveses del azar pero más allá de todo, y con el mundo a cuestas, el ha de buscar un lugar donde posar lo turbio y desolado de su mirada; la bastedad celeste y la arena húmeda sobre el marrón de los zapatos.

Les quatre cents coups: Simplemente un camino al mar.

1 comentario: